Como
aquel amigo de primaria, que un día de primigenia farra lo dimos por
desaparecido en pleno berrinche por Platja D’Aro a grito de: -Paso
de vosotros y cojo la cuatro y me piro pa casa!!
(*La Cuatro era un autobús de línea periférica de barriada que en
los años 80 circulaba por Badalona) y, desde luego, no llegaba a
Platja D’Aro; a 95Kms
de distancia.
A
este muchacho del que voy a omitir el nombre por respeto. No lo volví
a ver hasta 20 años después atendiendo la cafetería del Hospital
de Can Ruti Trias i Pujol y… Claro, no se si no me conoció, seguía
sin hablarme por lo que sea, o se extravió y lo secuestraron los
mismos italianos que nos levantaban las churris. Y
se quedó a vivir allí como soldado de fortuna.
Dirán
también, el poco sentido de hablar de cosas del 2025 cuando estamos
más que avanzados a la mitad del 2026. Con estos textos que se
escribieron por el allá lejano Enero y que, tal y como ha ido
avanzando este frenético y asfixiante año. La
desconexión voluntaria me ha hecho reflexionar sobre esta extraña
patología de manifestar a toda velocidad sobre lo destacable de una
año antes de que este acabe. Y acto seguido, esperar con ansia todo
lo que nos depara el siguiente, haciendo borrón y cuenta nueva de lo
pasado.
Y
digo yo que, con el mismo sinsentido que es enterrar cualquier
posibilidad de imaginativa narrativa al cambiar un dígito; como si
el ser humano solo viviera del estimulo de la novedad o cambio del
envoltorio. Sin
caer en la cuenta de que estamos cronificando una enfermedad que
algún día diagnosticaremos como:
Ansiedad latente por el placer
inmediato de satisfacer a un ente de presión invisible, pero
claramente presente (seguidores, amigos/as, corrientes lúdicas, el
yo de la exigencia…)
A saber.
Igual
ya iría siendo hora de no seguirle el juego a este funesto sistema
de recompensas al que nos ha avocado la telefonía móvil y las redes
sociales con su maquiavélico scroll en un pacto secreto del
que, a todas luces será el fin total y absoluto de nuestra inventiva
creativa.
Y luego diréis que no lo avisé.
Así
que sin más rollos, yo, intentaré volver a lo que fue el embrión de esta
bitácora que no es otra que:
Escribir
sobre lo que no interesa a nadie, publicar sin plazos de entrega,
disfrutar, y como no.
SALUDOS,
QUE ESTOY DE VACACIONES!!
Sin
olvidar dar las gracias a Txarls, Anna(Fenix), Julia, que sin
pretenderlo a buen seguro, me han ayudado a desfibrilarme del horror
del “quedar bien para que el tumulto me absuelva”
30:
PINOCHO DETECTIVE_La Desilusión Intacta
Entre
el catastrofismo emocional, la ironía escapista y la melancolía
romántica más popera. El Sevillano Fran Pedrosa (All La Glory,
Chencho Fernández, El General Invierno, Nacho Camino y alguno más
que me dejo como músico de sesión), nos entrega un sexto álbum
repleto de unos arreglos y guarnición instrumental exquisita.
Digamos,
que bien podría ser el remedio perfecto para curar el mal de amores
y el síndrome Tristón de Leoncio a base de troncharse con la
elegancia y glamur de Germán Coppini de lo funesto de la vida con un
¡JÁ! a lo Albert Espinosa.
29:
BAMBARA_Birthmarks
Es
muy posible que el aparcar su retranque dependencia hacia Nick Cave
de anteriores discos; con un sonido bastante más neutro y
convencional en lo que al PostPunk literario se refiere. Lo que para
algunos es una pérdida de identidad, para mí sin embargo ha sido
(con algún que otro forcejeo y desconfianza, lo admito), una
revelación.
Porque,
la verdad, son escasas las bandas que se la jueguen ideando una
historia o trama en torno a un disco, sin correr el riesgo de parecer
pretenciosos.
A
los neoyorkinos, no solo me los creo, sino que además me siguen
pareciendo cálidos y extremadamente sugerentes.
28:
MOLLY MONO_Until the Sun Goes Down
Te
juro y perjuro que jamás dirías al escuchar las tres primeras
canciones de las 14 que contiene este artefacto autoproducido, lo han
parido cinco mendas de Gaz, Austria. Y no una de esas bandas con
camisas a cuadros, pantakas
holgados y zapatillas raídas de cualquier rincón de los estados
juntados de las americas.
Que
te suenen a Pavement, Beulah, o a algún primo descarriado del sello
Elephant 6 igual es fruto de algún alucinógeno mío mal prescrito.
La cosa es que el disco tiene un gancho indierock de guitarras
socarronas, que no desfallece ni un solo instante y eso ya es muy
mucho en los tiempos purriacas
que nos toca vivir.
27:
NEIL BROGAN_Neil Brogan Band
Se
acuerdan de aquella banda de Belfast llamada Sea Pinks que sacó
discos como churros mangoteros del 2010 al 2020. Con otras tantas
ristras de canciones rollo janglepop sin bajar del notable alto, como
quien se peta barrillos de la nariz (sí, así, compulsivamente).
Pues
su frontman y cantante Neil Brogan ha seguido la linde con más o
menos el mismo resultado: Jangle Pop igual un pelín más crudo, pero
tanto o más infalible.
Ya
tardas, que buscao
está.
26:
EZEZEZ_Kabakriba
Puntofinal
arranca con un bajo demoledor de aquellos que como cuando se te
enganchaban los cordones de las zapatillas en la cadena de la bici
cuesta abajo. Solo queda apretar el manillar y dejarte llevar. Y si
te piensas que lo de estos Bilbainos es algo que se parezca a
cualquier proyecto en euskera, vas pintao.
¿New
Wave americana con Txapela? O va a ser una Nueva Ola venida ya no a
reivindicar la de los lejanos 70’s/80’s si no a renovarla desde
el contexto actual y local.
Me
fio más de lo segundo además de que creo que es necesario y
positivo saber que la mayoría de estas jóvenes bandas, pocos
referentes tienen del pasado con sus respectivas etiquetas.
25:
PREOCCUPATIONS_III At Ease
El
cuarteto de Calgary cuando arrancaron en el 2012 bajo el nombre de
Viet Cong, venidos a sacudir las mierdas sociales a base de PostPunk
oscuro y asfixiante. Pasan del coqueteo con los sintes, a infiltrarse
deliberadamente y con nocturnidad, en el aparente (solo
aparentemente) hedonismo sinthpop.
Eso
sí, con la misma mala baba, solo que con una elegancia y estilismo
que hace incluso más daño en su discurso contestatario. Para que la
distraída plebe se contonee a ritmo de Pop, mientras te cagas en el
negacionismo sectario, fascismo, y chamanismo de marca blanca.
24:
PLACEMENT_Insect
El
debut de esta banda de Adelaida (Australia) es una de las anomalías
que más me ha “entretenido” este pasado verano.
Su
indierock temerario de marcada lírica literaria se maneja sin
problemas y con pasmosa soltura entre ecos a Sonic Youth, Patti Smith
o la impronta noventera de Subpop. Siempre afilados y
contorsionistas, con un sentido del tempo entre el sosiego, el
delirio y ese contraste premeditado que mantiene la tensión
constante.
Una
de las joyitas más particulares del año.
23: PALE BLUE EYES_New PLace
Tras
cinco años de infructuosa e intermitente carrera marcada por la
pandemia. Podría afirmar por fin y con rotundidad, que “New
Place”
es de las pocas cosas junto a los años lustrosos de Beach House y
con Cocteau Twins como referente ineludible. 100% DreamPop sin
repencharnos en… Que si Shoegaze, que si sinthpop, que la abuela
fuma y lo meto todo en el mismo saco y chimpún.
Que
sea ciento por ciento DreamPop no es malo en absoluto, al contrario.
Es como hacer un vino monovariental y ser capaz de resaltar infinidad
de atributos que otros necesitan mezclando mil leches (que tampoco
malo). Pero a mi es que me ilusiona que una cosa suene con concreción
y sin miedo, siendo tan orgánica, milimétrica y ambiental como con
entidad propia.
22:
JETSTREAM PONY_Bowebirds and Blue Things
Odio
no sabéis cómo, la coletilla de superbanda pero sí, la cosa esa de
quien tuvo retuvo. Y no es moco de pavo que el bataca original de
Wedding Present, la cantante de Aberdeen y los últimos Trembling
Blue Stars, más otros menos conocidos pero también ya veteranos en
la escena Sarah Records, TweePop, Shelfifle (Turbocat,The Dentists).
El
resultado sería como meter en una batidora a Boyracer, Talulah Gosh
y Field Mice. Con un pop de guitarras demoledor a la par que con la
sustancia de un buen xup xup como resultado.
Un
disco donde se aprovecha todo y no cansa en absoluto.
21:GREEN!EYES_Stigma
No
os vais a creer cuando os diga que este misterioso proyecto viene de
Taiwan al escuchar Stigma.
Un trabajo que se cocinó en 2024 pero que no ha sido hasta este año,
cuando ha llegado a los canales de difusión convencionales.
Y
donde el multi instrumentista Yuchain Wang acompañado por una
sección de cuerda, vientos y voces. Se saca debajo de la capa, un
disco tan emotivo, delicado y rico en texturas como para emparentarlo
a Sigur Ros o a los Radiohead más pausados, sin que nos tiemble la
mano o avergüence tal atrevimiento.
Un
discazo de largo recorrido y emotividad fondista donde pop, jazz,
experimentación y electrónica, conviven sin inmutarse.
20:
MARUJA_Pain to Power
Su
irrupción hace apenas un año con un par o tres de Ep’s como carta
de presentación en una gira relámpago, fue de aquellas que pilló a
la mayoría con el culo al aire.
Allí
dejaron claro que su incendiario y visceral directo son de los que
refuerzan su sonido de postpunk experimental con su catártico saxo
como estilete.
Así
que su esperadísimo Lp de debut, aunque más coherente en conjunto y
con su efecto indomable un pelín más convencional. No deja de ser
de ese tipo de trabajos que no deja indiferentes por esa parte de
riesgo emocional al servicio de la música, tan necesarios en los
tiempos de sedación que nos toca vivir actualmente.
19:
WATER FROM YOUR EYES_I’ts a Beautiful Place
Que
en su séptimo trabajo, los neoyorkinos consigan dar una cohesión
absoluta a un cocktail musical tan inverosímil como el de mezclar:
Shoegaze, experimentación, pista de baile, noisepop, pop,
indietrónica, postrock… (y, seguramente algo más podríais
incorporar), es de un mérito incontestable.
Que
lo hagan deconstruyendo etiquetas y diseminando su impronta. Para que
el disco suene con una entidad propia tan divertida como flipada. Aún
le da más mérito, porque ciertamente el disco es además cojonudo.
#muy
Orinelles la
cosa.
18:
SNAPPLED ANCKLES_Hard Times Furius Dancing
El
título del nuevo artefacto de estos londinenses no puede ser más
explícito y pragmático en cuanto a la utilidad a la hora de eludir
el catastrofismo emocional. ¿Cómo? Bebiendo del Breakbeat, house y
tecno del de antes y del que molaba.
Sí,
sí, de ese que nos hacía bailar fueses de la tribu que fueses.
Porque a ver, íbamos a bailar y para eso Leftfield, Underworld,
Orbital, Faithless no fallaban.
Estos
tres pavos, además y aunque lo dudéis. No han hecho un mero disco
tributo remember, si no que el disco es bueno de principio a fin y
demuestra que ahora se refríe más de lo rancios que creáis que
puedan sonar los molantes sonidos de aquellos tiempos sin necesidad
de reestilizarlos.
Además,
una banda que llame a gritos a un tal Raúl y lo convierta en jit, y
que titule una canción “Where’s
the Caganer
(en donde está el caganer)” merece todos mis respetos ¿vale?
17:
ALABASTER DEPLUME_A Blade Because a Blade is Whole
Angus
Fairbain es parte de la razón del texto de mi anterior entrada. Solo
que a veces, explicar la parte etérea y maleable de la música, es
indescifrable si se intenta exponer sin caer en la aparente ñoñería.
Por lo tanto todo pasa por escucharlo.
Mejor
escucharlo desde el corazón o las tripas indistintamente, pero no
intentarlo etiquetar sin antes haber viajado con la imaginación.
Free
Jazz, Avantgarde, world music, o simplemente folklore sin ataduras.
Pero seguramente en las minúsculas cavidades de todas esas
etiquetas, esté el poemario sonoro de este caballero. Donde
experimentarlo y disfrutarlo es indistinto, y yo lo hago a menudo
mientras cocino rico con una copa de vino.
16:
MONONE ALONE_Here Comes the Afternoom
Algunos
de los recuerdos vaporosos prepandemia que se quedaron por siempre
ahí flotando, fueron por ejemplo la visita del bajista de The
Lucksmiths y su nuevo proyecto en un cubículo de Hospitalet ante
cuatro gatos y los dos vinilos que me agencié.
Así
que volver a entrar a un estudio con la banda que lo acompaña y
comprobar que “He
Comes the Afternoon”
es como un glosario de las más jugosas referencias del mejor indie
anglosajón: Mucho Cherry Red, Primal Scream primerizos, Comet Gain,
Ladybug Transistor, Happy Mondays, The Clean y hasta The Cure en
clave de luz crisol multicolor. Es una de las noticias buenas buenas
de este pasado 2025.
Un
disco que me pone de buen humor.
15:
BAXTER DURY_Albarone
Sin
perder el hilo del hedonismo más absoluto, lo nuevo de Baxter Dury
casaría con lo de los Monone a la perfección, en un paso más hacia
el salto definitivo a la pista de algún club secreto de los 70.
Y
en serio, apuesto que más de un@ al escucharlo. Igual imaginaria a
Jarvis Cocker arrebatándole el micro a hostias y soñando el nuevo
disco de Pulp en nuestros sueños colectivos más húmedos.
Pero
no, Baxter aparte de tener una hostia bien dada en algún que otro
momento, es un tipo listo. Y se ha sacado de la manga uno de esos
discos como para darle la vuelta al jamón y aprovechar hasta los
huesos si lo que te pide el cuerpo es bailar a ritmo de Soul
electrónico setentero.
14:
BENJAMIN BOOKER_Lower
Doce
años que ahí es nada, son los que han pasado desde aquí el menda
alucinara con su disco homónimo de debut. Y nueve, que tampoco es
moco de pavo, de un Witness que no me acabó de atrapar.
Y
en esta panzada de años parece que el mozo de New Orleans en una
maniobra tan inteligente como funcional. Ha encontrado su nicho
creativo y experimental, en una especie de filtro Triphopero
donde el perfil bajo de su terrosa voz se amalgama con pasmosos
resultados bajo el sinfín de capas, texturas y evocaciones.
Como
si el difunto Richard Swift hubiera tomado posesión de su cuerpo.
Lower, es un disco de tremendo potencial expresivo cuanto más se
escucha y ahonda. Y un valiente paso hacia paisajes sonoros que se
balancean entre la luz y la oscuridad con resultados hermosos y
extrañamente cautivadores.
13:
DHARMACIDE_Thouger Than the Rest
Estoy
convencido que si el sello sevillano Green Ufos siguiera en activo
como antaño, la banda madrileña Dharmacide formaría parte de su
exquisito catálogo.
Y
lo digo porque me es imposible abstraerme al escuchar su tema de
arranque “Lonely”
sin caer en referencias hacia Piano Magic, Y de ahí en adelante,
situarlos en esa ambigua esfera en la que tirar de Shoegaze es el
recurso fácil cuando su sugerente oscuridad va y viene en las
costuras de infinidad de referentes, sin saber con exactitud donde
situarlos.
Quizás
sea esta la principal virtud de un disco que explora en sonoridades
no demasiado explotadas en el panorama nacional. Y que juega como el
gato y el ratón con la misma duda, que David Lynch tejió con la
música de Twin Peaks. Acabando por tejer un universo genuinamente
personal.
12:
WHITNEY K_Bubble
El
canadiense Kooner Whitney debuta con la grande Fire Records en su
tercer largo. Donde por más vueltas que queramos darle o nombres
ponerle a esto de elaborar cosas con lo justito. Y que, tanto en su
sencillez como en su acierto de ir al grano del asunto, acabe
naciendo una maravillosa obra que derrumba tanto por la
calidad/calidez de su sonido, como el cariño de su ejecución.
Si
además no te molesta la alargada sombra de Lou Reed, no le des más
vueltas. O sí, a su disco.
11:LEGSS_Unreal
Seguro
que no me creeréis si os digo que el debut que más ansiaba del
2025, era el de estos jóvenes londinenses.
Unos
tipos que se apartaron del redil cuando todo lo que se publicaba en
las islas en 2020_ME_
aburría soberanamente. Apenas ellos, Sports Team y Home Counties
parecían reverdecer lo que ahora ya está más poblado con Formal
Sppedwear, Wetside Cowboy, Maruja o Caesars of Cymatic (por citar 4
cosas que me parecen interesantes).
Y
que pienso en esta vuelta de tuerca que, aunque sin inventar nada
nuevo, reclaman algo más que un mero lavado de cara a ecos del
pasado. Con esa pizca de ingenio impulsado por el zumbido de la
asquerosa realidad.
Su
música bascula entre la oscuridad, el desaliento y esa patada
voladora de Cantoná a base de un retorcido estilo de retórica y
hermosura grotesca. A caballo de sonidos, donde los angostos
recovecos pueden perfectamente acabar siendo estallidos de júbilo y
lúcido preciosismo. O simplemente una exploración sin un destino
aparente al que algunos definen como Art Rock. Así de simple, o no,
pero muy ambicioso y sustancioso si no te pones límites, desde
luego.
10:
L.A WITCH_Doggod
El
tercer artefacto de este trío de angelinas con Sade Sanchez , Irita
Pai y Lauren Andino de D.L Skateboards, como las perpetradoras
pertrechadoras de estas tonadillas navajeras sin desperdicio alguno.
Puede, incluso aseguro mano
a borsa,
que es de lo más inquietante a la par de hermosamente primario, que
ha retozado en mis dos orejas en 2025.
Como
si no fueran suficientes sus primeros escarceos por el garaje árido.
En este Doggod, hay un inconfundible tono de guitarras entre lo
exótico y espiritual junto a un bajo sordo y una bataca berduga. A
los que bien podríamos subirnos crines en mano para galopar en las
formas que puede adoptar el tan manoseado término “psicodélico”.
Un
disco eso sí, atemporal que conecta con un sinfín de bandas parias
a las que jamás supo la prensa, ubicar y domesticar (Life Without
Buildings, Desert Hearts, Heliogabale…) ¿pasará lo mismo con
estos tres primores?