viernes, 28 de agosto de 2026

TREINTA DISCOS DEL 2025 EN SUS LIAS (del 30 al 10)


  

Como aquel amigo de primaria, que un día de primigenia farra lo dimos por desaparecido en pleno berrinche por Platja D’Aro a grito de: -Paso de vosotros y cojo la cuatro y me piro pa casa!! (*La Cuatro era un autobús de línea periférica de barriada que en los años 80 circulaba por Badalona) y, desde luego, no llegaba a Platja D’Aro; a 95Kms de distancia.

A este muchacho del que voy a omitir el nombre por respeto. No lo volví a ver hasta 20 años después atendiendo la cafetería del Hospital de Can Ruti Trias i Pujol y… Claro, no se si no me conoció, seguía sin hablarme por lo que sea, o se extravió y lo secuestraron los mismos italianos que nos levantaban las churris. Y se quedó a vivir allí como soldado de fortuna.

Dirán también, el poco sentido de hablar de cosas del 2025 cuando estamos más que avanzados a la mitad del 2026. Con estos textos que se escribieron por el allá lejano Enero y que, tal y como ha ido avanzando este frenético y asfixiante año. La desconexión voluntaria me ha hecho reflexionar sobre esta extraña patología de manifestar a toda velocidad sobre lo destacable de una año antes de que este acabe. Y acto seguido, esperar con ansia todo lo que nos depara el siguiente, haciendo borrón y cuenta nueva de lo pasado.


Y digo yo que, con el mismo sinsentido que es enterrar cualquier posibilidad de imaginativa narrativa al cambiar un dígito; como si el ser humano solo viviera del estimulo de la novedad o cambio del envoltorio. Sin caer en la cuenta de que estamos cronificando una enfermedad que algún día diagnosticaremos como: 

Ansiedad latente por el placer inmediato de satisfacer a un ente de presión invisible, pero claramente presente (seguidores, amigos/as, corrientes lúdicas, el yo de la exigencia…) 
A saber.
Igual ya iría siendo hora de no seguirle el juego a este funesto sistema de recompensas al que nos ha avocado la telefonía móvil y las redes sociales con su maquiavélico scroll en un pacto secreto del que, a todas luces será el fin total y absoluto de nuestra inventiva creativa. 
Y luego diréis que no lo avisé.

Así que sin más rollos, yo, intentaré volver a lo que fue el embrión de esta bitácora que no es otra que:

Escribir sobre lo que no interesa a nadie, publicar sin plazos de entrega, disfrutar, y como no.

SALUDOS, QUE ESTOY DE VACACIONES!!

Sin olvidar dar las gracias a Txarls, Anna(Fenix), Julia, que sin pretenderlo a buen seguro, me han ayudado a desfibrilarme del horror del “quedar bien para que el tumulto me absuelva






30: PINOCHO DETECTIVE_La Desilusión Intacta


Entre el catastrofismo emocional, la ironía escapista y la melancolía romántica más popera. El Sevillano Fran Pedrosa (All La Glory, Chencho Fernández, El General Invierno, Nacho Camino y alguno más que me dejo como músico de sesión), nos entrega un sexto álbum repleto de unos arreglos y guarnición instrumental exquisita.

Digamos, que bien podría ser el remedio perfecto para curar el mal de amores y el síndrome Tristón de Leoncio a base de troncharse con la elegancia y glamur de Germán Coppini de lo funesto de la vida con un ¡JÁ! a lo Albert Espinosa.



29: BAMBARA_Birthmarks


Es muy posible que el aparcar su retranque dependencia hacia Nick Cave de anteriores discos; con un sonido bastante más neutro y convencional en lo que al PostPunk literario se refiere. Lo que para algunos es una pérdida de identidad, para mí sin embargo ha sido (con algún que otro forcejeo y desconfianza, lo admito), una revelación.

Porque, la verdad, son escasas las bandas que se la jueguen ideando una historia o trama en torno a un disco, sin correr el riesgo de parecer pretenciosos.
A los neoyorkinos, no solo me los creo, sino que además me siguen pareciendo cálidos y extremadamente sugerentes.



28: MOLLY MONO_Until the Sun Goes Down


Te juro y perjuro que jamás dirías al escuchar las tres primeras canciones de las 14 que contiene este artefacto autoproducido, lo han parido cinco mendas de Gaz, Austria. Y no una de esas bandas con camisas a cuadros, pantakas holgados y zapatillas raídas de cualquier rincón de los estados juntados de las americas.

Que te suenen a Pavement, Beulah, o a algún primo descarriado del sello Elephant 6 igual es fruto de algún alucinógeno mío mal prescrito. La cosa es que el disco tiene un gancho indierock de guitarras socarronas, que no desfallece ni un solo instante y eso ya es muy mucho en los tiempos purriacas que nos toca vivir.



27: NEIL BROGAN_Neil Brogan Band

 

Se acuerdan de aquella banda de Belfast llamada Sea Pinks que sacó discos como churros mangoteros del 2010 al 2020. Con otras tantas ristras de canciones rollo janglepop sin bajar del notable alto, como quien se peta barrillos de la nariz (sí, así, compulsivamente).

Pues su frontman y cantante Neil Brogan ha seguido la linde con más o menos el mismo resultado: Jangle Pop igual un pelín más crudo, pero tanto o más infalible.
Ya tardas, que buscao está.


 

26: EZEZEZ_Kabakriba


Puntofinal arranca con un bajo demoledor de aquellos que como cuando se te enganchaban los cordones de las zapatillas en la cadena de la bici cuesta abajo. Solo queda apretar el manillar y dejarte llevar. Y si te piensas que lo de estos Bilbainos es algo que se parezca a cualquier proyecto en euskera, vas pintao.

¿New Wave americana con Txapela? O va a ser una Nueva Ola venida ya no a reivindicar la de los lejanos 70’s/80’s si no a renovarla desde el contexto actual y local.
Me fio más de lo segundo además de que creo que es necesario y positivo saber que la mayoría de estas jóvenes bandas, pocos referentes tienen del pasado con sus respectivas etiquetas.


25: PREOCCUPATIONS_III At Ease


El cuarteto de Calgary cuando arrancaron en el 2012 bajo el nombre de Viet Cong, venidos a sacudir las mierdas sociales a base de PostPunk oscuro y asfixiante. Pasan del coqueteo con los sintes, a infiltrarse deliberadamente y con nocturnidad, en el aparente (solo aparentemente) hedonismo sinthpop.

Eso sí, con la misma mala baba, solo que con una elegancia y estilismo que hace incluso más daño en su discurso contestatario. Para que la distraída plebe se contonee a ritmo de Pop, mientras te cagas en el negacionismo sectario, fascismo, y chamanismo de marca blanca.


 

24: PLACEMENT_Insect


El debut de esta banda de Adelaida (Australia) es una de las anomalías que más me ha “entretenido” este pasado verano.

Su indierock temerario de marcada lírica literaria se maneja sin problemas y con pasmosa soltura entre ecos a Sonic Youth, Patti Smith o la impronta noventera de Subpop. Siempre afilados y contorsionistas, con un sentido del tempo entre el sosiego, el delirio y ese contraste premeditado que mantiene la tensión constante.
Una de las joyitas más particulares del año.


 

 

23: PALE BLUE EYES_New PLace


Tras cinco años de infructuosa e intermitente carrera marcada por la pandemia. Podría afirmar por fin y con rotundidad, que “New Place” es de las pocas cosas junto a los años lustrosos de Beach House y con Cocteau Twins como referente ineludible. 100% DreamPop sin repencharnos en… Que si Shoegaze, que si sinthpop, que la abuela fuma y lo meto todo en el mismo saco y chimpún.

Que sea ciento por ciento DreamPop no es malo en absoluto, al contrario. Es como hacer un vino monovariental y ser capaz de resaltar infinidad de atributos que otros necesitan mezclando mil leches (que tampoco malo). Pero a mi es que me ilusiona que una cosa suene con concreción y sin miedo, siendo tan orgánica, milimétrica y ambiental como con entidad propia.



22: JETSTREAM PONY_Bowebirds and Blue Things


Odio no sabéis cómo, la coletilla de superbanda pero sí, la cosa esa de quien tuvo retuvo. Y no es moco de pavo que el bataca original de Wedding Present, la cantante de Aberdeen y los últimos Trembling Blue Stars, más otros menos conocidos pero también ya veteranos en la escena Sarah Records, TweePop, Shelfifle (Turbocat,The Dentists).

El resultado sería como meter en una batidora a Boyracer, Talulah Gosh y Field Mice. Con un pop de guitarras demoledor a la par que con la sustancia de un buen xup xup como resultado.
Un disco donde se aprovecha todo y no cansa en absoluto.




  

 

 21:GREEN!EYES_Stigma


No os vais a creer cuando os diga que este misterioso proyecto viene de Taiwan al escuchar Stigma. Un trabajo que se cocinó en 2024 pero que no ha sido hasta este año, cuando ha llegado a los canales de difusión convencionales.

Y donde el multi instrumentista Yuchain Wang acompañado por una sección de cuerda, vientos y voces. Se saca debajo de la capa, un disco tan emotivo, delicado y rico en texturas como para emparentarlo a Sigur Ros o a los Radiohead más pausados, sin que nos tiemble la mano o avergüence tal atrevimiento.
Un discazo de largo recorrido y emotividad fondista donde pop, jazz, experimentación y electrónica, conviven sin inmutarse.


 

20: MARUJA_Pain to Power


Su irrupción hace apenas un año con un par o tres de Ep’s como carta de presentación en una gira relámpago, fue de aquellas que pilló a la mayoría con el culo al aire.

Allí dejaron claro que su incendiario y visceral directo son de los que refuerzan su sonido de postpunk experimental con su catártico saxo como estilete.
Así que su esperadísimo Lp de debut, aunque más coherente en conjunto y con su efecto indomable un pelín más convencional. No deja de ser de ese tipo de trabajos que no deja indiferentes por esa parte de riesgo emocional al servicio de la música, tan necesarios en los tiempos de sedación que nos toca vivir actualmente.


 

19: WATER FROM YOUR EYES_I’ts a Beautiful Place


Que en su séptimo trabajo, los neoyorkinos consigan dar una cohesión absoluta a un cocktail musical tan inverosímil como el de mezclar: Shoegaze, experimentación, pista de baile, noisepop, pop, indietrónica, postrock… (y, seguramente algo más podríais incorporar), es de un mérito incontestable.

Que lo hagan deconstruyendo etiquetas y diseminando su impronta. Para que el disco suene con una entidad propia tan divertida como flipada. Aún le da más mérito, porque ciertamente el disco es además cojonudo. #muy Orinelles la cosa.


18: SNAPPLED ANCKLES_Hard Times Furius Dancing


El título del nuevo artefacto de estos londinenses no puede ser más explícito y pragmático en cuanto a la utilidad a la hora de eludir el catastrofismo emocional. ¿Cómo? Bebiendo del Breakbeat, house y tecno del de antes y del que molaba.

Sí, sí, de ese que nos hacía bailar fueses de la tribu que fueses. Porque a ver, íbamos a bailar y para eso Leftfield, Underworld, Orbital, Faithless no fallaban.
Estos tres pavos, además y aunque lo dudéis. No han hecho un mero disco tributo remember, si no que el disco es bueno de principio a fin y demuestra que ahora se refríe más de lo rancios que creáis que puedan sonar los molantes sonidos de aquellos tiempos sin necesidad de reestilizarlos.
Además, una banda que llame a gritos a un tal Raúl y lo convierta en jit, y que titule una canción “Where’s the Caganer (en donde está el caganer)” merece todos mis respetos ¿vale?



17: ALABASTER DEPLUME_A Blade Because a Blade is Whole


Angus Fairbain es parte de la razón del texto de mi anterior entrada. Solo que a veces, explicar la parte etérea y maleable de la música, es indescifrable si se intenta exponer sin caer en la aparente ñoñería. Por lo tanto todo pasa por escucharlo.

Mejor escucharlo desde el corazón o las tripas indistintamente, pero no intentarlo etiquetar sin antes haber viajado con la imaginación.
Free Jazz, Avantgarde, world music, o simplemente folklore sin ataduras. Pero seguramente en las minúsculas cavidades de todas esas etiquetas, esté el poemario sonoro de este caballero. Donde experimentarlo y disfrutarlo es indistinto, y yo lo hago a menudo mientras cocino rico con una copa de vino.



16: MONONE ALONE_Here Comes the Afternoom


Algunos de los recuerdos vaporosos prepandemia que se quedaron por siempre ahí flotando, fueron por ejemplo la visita del bajista de The Lucksmiths y su nuevo proyecto en un cubículo de Hospitalet ante cuatro gatos y los dos vinilos que me agencié.

Así que volver a entrar a un estudio con la banda que lo acompaña y comprobar que “He Comes the Afternoon” es como un glosario de las más jugosas referencias del mejor indie anglosajón: Mucho Cherry Red, Primal Scream primerizos, Comet Gain, Ladybug Transistor, Happy Mondays, The Clean y hasta The Cure en clave de luz crisol multicolor. Es una de las noticias buenas buenas de este pasado 2025.
Un disco que me pone de buen humor.



15: BAXTER DURY_Albarone


Sin perder el hilo del hedonismo más absoluto, lo nuevo de Baxter Dury casaría con lo de los Monone a la perfección, en un paso más hacia el salto definitivo a la pista de algún club secreto de los 70.

Y en serio, apuesto que más de un@ al escucharlo. Igual imaginaria a Jarvis Cocker arrebatándole el micro a hostias y soñando el nuevo disco de Pulp en nuestros sueños colectivos más húmedos.
Pero no, Baxter aparte de tener una hostia bien dada en algún que otro momento, es un tipo listo. Y se ha sacado de la manga uno de esos discos como para darle la vuelta al jamón y aprovechar hasta los huesos si lo que te pide el cuerpo es bailar a ritmo de Soul electrónico setentero.



14: BENJAMIN BOOKER_Lower


Doce años que ahí es nada, son los que han pasado desde aquí el menda alucinara con su disco homónimo de debut. Y nueve, que tampoco es moco de pavo, de un Witness que no me acabó de atrapar.

Y en esta panzada de años parece que el mozo de New Orleans en una maniobra tan inteligente como funcional. Ha encontrado su nicho creativo y experimental, en una especie de filtro Triphopero donde el perfil bajo de su terrosa voz se amalgama con pasmosos resultados bajo el sinfín de capas, texturas y evocaciones.
Como si el difunto Richard Swift hubiera tomado posesión de su cuerpo. Lower, es un disco de tremendo potencial expresivo cuanto más se escucha y ahonda. Y un valiente paso hacia paisajes sonoros que se balancean entre la luz y la oscuridad con resultados hermosos y extrañamente cautivadores.
 



13: DHARMACIDE_Thouger Than the Rest


Estoy convencido que si el sello sevillano Green Ufos siguiera en activo como antaño, la banda madrileña Dharmacide formaría parte de su exquisito catálogo.

Y lo digo porque me es imposible abstraerme al escuchar su tema de arranque “Lonely” sin caer en referencias hacia Piano Magic, Y de ahí en adelante, situarlos en esa ambigua esfera en la que tirar de Shoegaze es el recurso fácil cuando su sugerente oscuridad va y viene en las costuras de infinidad de referentes, sin saber con exactitud donde situarlos.
Quizás sea esta la principal virtud de un disco que explora en sonoridades no demasiado explotadas en el panorama nacional. Y que juega como el gato y el ratón con la misma duda, que David Lynch tejió con la música de Twin Peaks. Acabando por tejer un universo genuinamente personal.


12: WHITNEY K_Bubble


El canadiense Kooner Whitney debuta con la grande Fire Records en su tercer largo. Donde por más vueltas que queramos darle o nombres ponerle a esto de elaborar cosas con lo justito. Y que, tanto en su sencillez como en su acierto de ir al grano del asunto, acabe naciendo una maravillosa obra que derrumba tanto por la calidad/calidez de su sonido, como el cariño de su ejecución.

Si además no te molesta la alargada sombra de Lou Reed, no le des más vueltas. O sí, a su disco.


 

11:LEGSS_Unreal


Seguro que no me creeréis si os digo que el debut que más ansiaba del 2025, era el de estos jóvenes londinenses.

Unos tipos que se apartaron del redil cuando todo lo que se publicaba en las islas en 2020_ME_ aburría soberanamente. Apenas ellos, Sports Team y Home Counties parecían reverdecer lo que ahora ya está más poblado con Formal Sppedwear, Wetside Cowboy, Maruja o Caesars of Cymatic (por citar 4 cosas que me parecen interesantes).
Y que pienso en esta vuelta de tuerca que, aunque sin inventar nada nuevo, reclaman algo más que un mero lavado de cara a ecos del pasado. Con esa pizca de ingenio impulsado por el zumbido de la asquerosa realidad.
Su música bascula entre la oscuridad, el desaliento y esa patada voladora de Cantoná a base de un retorcido estilo de retórica y hermosura grotesca. A caballo de sonidos, donde los angostos recovecos pueden perfectamente acabar siendo estallidos de júbilo y lúcido preciosismo. O simplemente una exploración sin un destino aparente al que algunos definen como Art Rock. Así de simple, o no, pero muy ambicioso y sustancioso si no te pones límites, desde luego.


 

10: L.A WITCH_Doggod


El tercer artefacto de este trío de angelinas con Sade Sanchez , Irita Pai y Lauren Andino de D.L Skateboards, como las perpetradoras pertrechadoras de estas tonadillas navajeras sin desperdicio alguno. Puede, incluso aseguro mano a borsa, que es de lo más inquietante a la par de hermosamente primario, que ha retozado en mis dos orejas en 2025.

Como si no fueran suficientes sus primeros escarceos por el garaje árido. En este Doggod, hay un inconfundible tono de guitarras entre lo exótico y espiritual junto a un bajo sordo y una bataca berduga. A los que bien podríamos subirnos crines en mano para galopar en las formas que puede adoptar el tan manoseado término “psicodélico”.
Un disco eso sí, atemporal que conecta con un sinfín de bandas parias a las que jamás supo la prensa, ubicar y domesticar (Life Without Buildings, Desert Hearts, Heliogabale…) ¿pasará lo mismo con estos tres primores?



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