Bodega:
DG Viticultors, Pontons (Alt Penedés)
Uva:
Merlot 100%
Crianza:
6 meses en Inox y 6 meses en barrica 400l. Roble francés.
Graduación:
14%
Precio
aprox. 13 Euros
Que hallan
pasado más de tres meses desde la última entrada de un vino en este
cubículo, no es fruto de la casualidad. Cuando me hice a mi mismo el
firme propósito de aventurarme a escribir sobre una de mis tantas
aficiones, supuso una especie de pequeño reto; pensando erróneamente
en la incompatibilidad de ciertas músicas y su público, con el
lastre que muchos puedan temer en los tecnicismos del mundo del vino.
Sin embargo soy de los que piensa que no hay mejor forma para
aprender, que plantearse constantemente “pequeños retos”. Sin
miedo alguno a equivocarse, a ser corregido, o a su vez para aprender
de otros intrépidos; así es la vida, un puro aprendizaje colectivo
y fraternal o así lo imagino yo.
Tras un duro
mes batallando con el apetito y con la reacción natural, de un
cuerpo que se ha sentido agredido. Por fin mi paladar parece volver a
responder a los estímulos del vino; por lo menos del vino tinto. Ya
que los taninos parecían cortar mis papilas gustativas con una
acidez hiriente, en mis primeras intentonas en recobrar la normalidad
del día a día. Hubo experimentos con Cavas, algún tinto afrutado,
y hasta con Riesling Alemanes de baja graduación como último
recurso. Todos en vano, pues el inanimado estómago todavía andaba a
la búsqueda de su reloj biológico; 15 días si comer sólido se han
cobrado su tributo, vaya si se lo cobraron.
Un mes
después de mi salida del hospital ha tenido que ser un vino tan
particular como el MERULA; heredero singular de sus legados
para con el oscuro Mirlo; el que ha despertado los sentidos que tenía
adormecidos.
Como un
glorioso reencuentro con algo que nos llega indirectamente y sin
pretender buscarlo. Así llegó planeando, vivaraz y a la vez sensual
ese intenso aroma; yo que tan descreído soy con eso que llaman
aromaterapia. Pero de la misma forma con la que rechazo ciertas
frivolidades y modas que desvirtúan la realidad. He de admitir que
los sentidos (tacto, oído, vista, gusto, y olfato) se utilizan, es
cierto; ¿pero acaso los estimulamos y los disfrutamos diariamente?
Pueden estar seguros que cuando el cuerpo tiene que echar mano del
starter, se echan mucho, mucho de menos. Se podrán imaginar
la inmensa felicidad que supone ese despertar. Sobre todo cuando es
con el único vino tinto de la joven bodega Catalana DG
Viticultors, que por cierto, tantas sorpresas me ha deparado el
pasado 2013.
Un vino
imponente por sus credenciales, graduación y características; de
aquellos a los que jamás cederíamos nuestra mano para un baile. Un
monovaietal de Merlot, a la que por cierto no tengo entre mis
preferencias, y que sin embargo corrobora con sorprendente exactitud
toda una filosofía de creación y elaboración de caldos.
especialmente si me atengo a mis primeras experiencias con esta
bodega: Un CINCLUS'08 acaramelado donde dos uvas tan
irracionales como el Chardonnay y el Albariño comparten cama en
plena orgía sensaciones surrealistas. Y un CAVA ROSÉ de
Pinot Noir y color tenue con personalidad de Champagne Francés.
DG
Viticultors es un joven proyecto con apenas 6 0 7 años, donde
dos núbiles enólogos se han propuesto elaborar vinos que rompen de
alguna forma con lo previsible. Ofreciendo además una relación
calidad/precio; al margen de su catálogo de Chardonnays Generosos y
botrytizados, donde los precios se disparan.
Allí a 800
mts sobre el nivel del mar y en dos pequeñas fincas (Mas Fonoll
y Sapera), cultivan diez variedades: Pinot Noir,
Chardonnay, Albariño, Sauvignon Blanc, Incroccio Mazoni,
Gewürztraminer, Merlot, y Laureiro. Es donde Pedro Domenéch
Garay y Antonio García Blasco tienen montado su
campamento base en el pequeño municipio de Pontons (Alt Penedés),
una zona sin D.O y muy cerca de otro joven atrevido, el de COSMIC
CELLERS. Unos terrenos pobres y con temperaturas extremas donde
el principal objetivo es extraer con un bajo rendimiento, unas viñas
muy concretas, y un trabajo minucioso, unos caldos tan personales
como diametralmente opuestos a los de la prestigiosa y contigua D.O
Penedés.
FINCA SAPERA |
Ahora bien,
ciñéndome estrictamente en mi último hallazgo sensitivo y secular.
Abrir la botella de Merula días antes de mi regreso a las
catas, ha sido lo más parecido a una inyección de vitalidad: Asir
la elegante botella Borgoñesa, notar su peso y, precipitar su
líquido interior en el decantador para dejarse embriagar por ese
intenso y acaramelado perfume licoroso.
Porque
Merula, tal y como uno puede suponer por su graduación y su
crianza. Es un vino corpóreo y denso aunque su lágrima no lo
corrobore así, puesto que contrariamente su lágrima es tenue y su
robustez ligeramente sensible a la oxidación. En este caso la
decantación solo es recomendable si se quieren evitar las
precipitaciones y se va a consumir al momento, para en todo caso
atenuar su grado alcohólico en nariz. Pero estoy seguro que ese
alto grado de alcohol y el echo de no decantarlo tampoco supone
problema alguno. Ya que la nariz de este vino es quizás lo más
sorprendente del mismo: Rosas secas, caramelo, chocolate negro, un
poco de caja de puros, mucha licorella... todo un gustazo que no
defrauda en absoluto cuando lo atacamos en boca.
Merula
es sobretodo un vino muy bien estructurado y expresivo, si valoramos
el riesgo que conlleva usar solo Merlot; aunque estoy seguro
que esa guarda en botella no es casual. Tiene una acidez totalmente
integrada y refrescante, una entrada agradable a frutas confitadas, a
torrefactos, a cacao y a pan tostado. Un final legeramente amargo que
recuerda al regaliz y con una longitud media.
Además
acepta de buen grado maridajes tan diversos como el Queso Azul, la
carne roja, verduras o setas asadas, o incluso una ensalada tibia
con queso de cabra. No es un vino exigente para aplacar sus taninos,
pues como ya digo están muy bien integrados y madurados.
En fin, un
vinazo perfecto para coger carrerilla, y recuperar el placer
que supone disfrutar de las virtudes y maravillas de nuestro cuerpo,
y de la tan preciada SALUD. Para recostarse sobre la ventana y quedar
embelesado con el recio clima que nos maltrata en estos días, poner
bajo la aguja de nuestro tocadiscos el Crescent de John Coltrane, y
dejarnos llevar.
Me encantan los vinos y conozco Pontons pero lo mejor de todo no es eso...lo mejor es este blog. Una envidia
ResponderEliminarGracias Jose!! Vas a conseguir que engorde y deje atrás definitivamente la anemia. Ahora en serio, me alegro mucho que disfrutes con el contenido y las lecturas; que mejor si no para quie escribe.
ResponderEliminarEsta mañana mismo he estado dando un paseo por tu rincón y me ha encantado leer la reseña de Decemberists, a quienes tengo un gran aprecio y en concreto al estupendo "The King is Dead".
Ya sabes, si otra vez pasas por Pontons no dudes en darte un homenaje y visitar la bodega.
UN SALUDO GRANDE!!
Müsica y buen vino. EN que blog podremos encontrar estas dos aficiones unidas y trenzadas con buen saber: Cafe, copa y puro. Dime donde puede encontrar el Merula 2007 que me lo compro ya. ¿Amazon......?
ResponderEliminarGracias Carlos!! La verdad es que después de tener la salud un poco delicada tengo un poco abandonada la sección de vinos, pero con la pasión que le ponéis me voy a animar a subir más entradas de vinos jejeje.
ResponderEliminarYo la verdad es que no he comprado nunca online, ya que por suerte tengo varias tiendas especializadas a mano. Pero si te he de recomendar te recomiendo esta que es de un buen amigo de mucha confianza: http://www.enterwine.es/
Aunque este vino concretamente creo que no lo tienen, aquí si: http://www.vinissimus.com/es/vinos/tinto/detalle_vino.html?id_vino=merul07
UN SALUDO!!