jueves, 25 de julio de 2013

CANCIONES QUE NOS SALVARON LA VIDA #2. Cause of Love _ ERNAN ROCH CON LAS VOCES FRESCAS (1971)





Se cuentan por decenas y centenas las victorias y los campeones; las estrellas, condecoraciones y corazones grabados en puertas de letrinas. Muchísimo más interesantes los corazones que hemos roto que los que nos rompieron a nosotros, donde va a parar!! Hasta mi hijo de once años recién cumplidos tiene ya una amiga especial: Derrotas convertidas en lecciones aprendidas, amores que eran solo amigas, y amigos voluntariosos de amigas distraídas.
Esta para no cambiar de temática, la de una persecución errática de uno que no fue tal. Una amor tan fuertemente imaginado que de lo real que pareció, hasta dejé de sentirme un tímido congénito para convertirme por unos días en un paladín momentáneo de versos despechados. Creo incluso que puedo datar ahí, el año cero en el que me aficioné a escribir idioteces.

Tanto lo perseguí, el amor, que al cabo de unos años me acabó hechizando; no se si por amor sincero y verdadero, por pasión, o por simple curiosidad. Jamás llegaré a entender como llegué a obsesionarme por esa compañera de clase, de echo si mal no recuerdo nunca en toda mi vida he sido tan explícito en mi muestra de sentimientos. Ni su pavoneo, ni esa seguridad en ella misma por sentirse atractiva hacia el resto de mortales se ajustaban o se ajustan a mis gustos actuales. Era una feminidad extraña, bien formada para su edad, alta, desafiante y peligrosamente atraída por los más fanfarrones y gamberrotes de ese 5º de EGB.

Pero no me importaba, a mi me fascinaba y no me dejé intimidar por mi inopia acusada. La perseguí sí lo admito, la perseguí furtivamente a una distancia prudencial hasta su casa y no contento por tal atrevimiento; entré en su portería para fisgar en los buzones y averiguar en que piso vivía.
Sabido ésto, me dediqué a escribirle cartas de amor; creo que una por semana. Suena irrisorio, lo admito, pero fue todo tan natural e inocente, que ahora con el paso de los años no me avergüenzo en absoluto de ese arrebato de romanticismo pasado de moda; al contrario, lo echo en falta: Ese sentimiento sincero desprovisto de inconvenientes o de complejos que se disipan de un plumazo cuando el amor te aguijonea; todos aquellos miedos que a uno lo muestran ante el espejo como un crío inseguro y falto de prestancia. Un éxtasis eufórico que te eleva hasta lo más alto y te legitima para llevar a cabo la locura más descabellada e inimaginable.
Lo cruel de estas acciones suicidas, es que a menudo acaban de la misma manera que se germinaron; de forma súbita y repentina.


Una mañana cualquiera dispuesto a formar las filas de entrada a clase, me salió al paso su hermana mayor: Una alumna de octavo, fornida y carente de las gráciles curvas que contorneaban la figura de mi amada distraída (su hermana!!).
Con aquella edad en la que desaparece la niñez, y eclosiona la adolescencia cruel y realista que todo lo calcula... Me amenazó:
- Deja de mandarle más cartas a mi hermana!! Porque mi padre se está empezando ya ha mosquear!!
La advertencia fue tan tajante y violenta que no se yo si fue miedo, prudencia, o directamente un corte de digestión sentimental. Tan inquisitoria su mirada e indigesta la recepción del mensaje, que en ese mismo instante mi pasión se contrajo para siempre como un músculo que se atrofia sin cura a corto plazo. Desde entonces no volví a mostrar mis sentimientos a mujer alguna, hasta pasada la veintena; mientras tanto me abracé a mis experimentos en la mezcla de sustancias, alcohol, y a la vehemencia por divertimentos poco instructivos.

El amor evidentemente volvió a llegar en pequeñas dosis, incluso pasada la treintena de años volví a reencontrarme con viejos alumnos de ese periodo escolar; ella no estaba por supuesto. Pero aunque no hubiera sido así, sería incapaz de verla con esa misma luminosidad incandescente; ni a ella ni a ninguna otra de mis compañeras.
Con los años, no son la vejez, las arrugas, o los cambios cíclicos del estado conyugal de cada uno; ni tan siquiera esa mutación del físico que te hace dudar si son ellas realmente, o un mero espejismo de aquel recuerdo de tu niñez. Es algo más etéreo e indescriptible, es el fulgor radiante de la inconsciencia infantil; aquella que ilumina las caras ruborizadas y desenmascara cualquier plan precocinado, para que las cosas se hagan solo por que sí, y ya está.

CAUSE OF LOVE
La misma causa del amor, como relata ERNAN ROCH en ese pedazo de aquel disco perdido en el tiempo, que se llamaba LA ONDA PESADA. Si se le pudieran incorporar, que no solo se puede si no que se debe adherir una banda sonora a éste y a cualquier otro recuerdo atormentado que se precie; “Cause of Love” sería para el mio, como un lamento despechado a las ocasiones perdidas. Muy lejos en tiempo a cualquiera de mis aflicciones amorosas. Si cabe y me apuran, como un cántico quizás en la pila bautismal que me vio nacer, y ya metido en una maleta de cartón que mi padre debió enviar junto a mi madre y mis hermanas hacia las tierras prometidas de la emigración, aquel mismo año.


Sin embargo y aunque el tiempo separe este precioso disco, de toda conexión aparente. Las diez canciones que escribió este Mejicano venido también a tierras extrañas, tienen ese ingrediente secreto que hace de las obras desechadas antaño; hallazgos salvadores que ayudan a cicatrizar nuestras heridas del modo más natural: Asumiendo con la edad, que todo aquello que nos hizo daño de forma tan inofensiva, son al fin y al cabo los rasguños que nos han acabado por forjar. 


Ernàn Rocha fue uno de tantos, no fue una excepción, no señor. El paso de sus melodías perezosas, el colchón de guitarras acústicas desvencijadas, el bajo grueso, y ese trote rockanrolero y psicodélico. Que definen la línea argumental, que da a todo el disco “La Onda Pesada/1971” un carácter atemporal, y que no hace para nada justicia a la total desinformación que existe sobre este Mejicano, en aquello que yo llamo: Los páramos abandonados por la precipitada huida hacia adelante.

Publicó este único trabajo y desapareció por siempre jamás. Esa historia mil veces contada, y que en la actualidad ejerce un morbo inusual sobre la juvenada hambrienta de descubrimientos clarividentes. Su historia quizás sin tanto contenido melodramático como la de Sixto Rodrigez o Bill Fay, pero igualmente reveladora. De la Onda Pesada se podrían extraer otras tantas; de echo puede que la historia sea una mera excusa para zambullirnos en otra igualmente escondida bajo el colchón melancólico.
Diez canciones como diez metales preciosos sin acabar de pulir, que resplandecen por su estructura a medio hacer:


El paso socarrón de “The Train” a lomos de guitarras bluseras. La placidez de dulce de psicodelia campechana que destellan en casi todas sus canciones; ese parece que... pero no, que impregna su autor de rasgos sureños y soleados a cada uno de sus quiebros vocales en “I can't”, “Cause of Love”, “Round round”, “A life of Love”... o incluso ese amago final de Soul negro en “Give a me Peace”. Hacen que este disco en toda su sencilla y oculta grandeza, vertebre el corazón de quien lo escucha, hacia territorios donde el amor eclosiona con todo su carácter juvenil.
La forma definitiva para morir de amor tanto si lo que desea tiene forma humana, como si los cánticos nos llevan hasta el lecho/nicho de un perdedor cantador de melodías eternas.

9 comentarios:

  1. qué maravilla. una y mil veces gracias. siempre.
    un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Pedazo de post y pedazo de disco. No conocía a este compadre y la verdad es que suena de la leche. Intentaré localizarlo física o virtualmente...

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Gracias a los dos DAVID M. (iNTEMPERADO) y SULO R. (TRES CAGALLONS), instigadores e inspiradores de este y otros textos. Si vuestras piezas y las de otros compañeros blogeros el engranaje de este motor no sería el mismo.
    El disco no existe en CD como tal, solo se puede conseguir en vinilo o trsteando en programillas como Soulseek. (Pero si os interesa solo basta con seguir las instrucciones habituales email)

    ResponderEliminar
  4. Que delicia de post! creo que es la mejor entrada que he leído desde que empecé a sumergirme en la blogosfera. Me ha encantado como desde la sencillez de una historia personal, consigues que cualquier lector se sienta identificado (a quien no le ha pasado algo similar en algún momento de su infancia) y de paso introduces con magnificos paralelismos un disco a reivindicar. Me quito el sombrero una vez más y no porque haga calor y me sude la cabeza, jaja.
    Una vez más debo darte las gracias por otra más de tus buenas recomendaciones (si tienes la enorme generosidad de faclitarme un enlace, cuando vayamos al cielo, estaré un par de horas al día cortándote jamón de pata negra y sirviéndote buenos caldos de cosecha, pues he buscado por torrent para no molestar, pero no hay manera), suena de maravilla, sorprendetemente fresco.
    Un abrazo grande!

    Ah! por cierto, que pesaos son los del spam, no sabes lo que me ha costado a mi lograr que no me dejaran comentarios. Debí poner captcha como has hecho tú, porque al final estaba negro, pero a base de marcar diario como spam cada uno de los que me dejaban, conseguí que no me dieran mas la brasa.

    ResponderEliminar
  5. Heeey TXARLS!! Pues si a ti te ha gustado la entrada, no puedes imaginar lo que me alegra que mis historias de abuelo cebolleta os lleguen al alma. Ya sabes que no es fácil plantarse ante un texto en blanco y dejarse llevar. Las historias del pasado son ahora para mi casi lo más socorrido, no solo porque te conectan a la esencia de la vida personal de cada uno; si no porque además te hacen reconciliarte con aspectos del pasado que ahora se dan cada vez menos (demasiada modernidad y pose forzada para lo simples que somos en el fondo).

    La verdad es que tenía ganas de escribir de ERMAN ROCH desde un punto de vista distinto porque el disco es todo un tesoro para los años que tiene, lo desconocido de su carrera y lo contemporaneo que suena. Me alegro un montón que te halla hecho pasar un buen rato leerme y de paso descubrir un pequeño tesoro, ya sabes que a mi se me da fatal echar flores y aceptarlas pero las tuyas son tan sinceras y francas que no puedo evitar sonrojarme (aunque me encantan, para que te voy a engañar). Que aunque esto de escribir sea pura hugiene personal, si lo disfrutan los demás ya es el no va más.

    PD. Sí lo del SPAM es un calvario de lo que es difícil librarse. De veras que me gustaría librarme de la pesadez de los capchas que a mi personalmente me exhasperan, pero normalmente paso mucho tiempo fuera y solo puedo repasar el correo y las entradas al llegar tarde a casa. Con lo cual, prefiero no tener que andar vigilando lo que se publica y la MIERDA de la publicidad, y no correr el riesgo de ver inundada de visitas irreales el blog.


    UN SALUDAZO VERANIEGO Y CALUROSO FIERA, DISFRUTA DE ESTOS DÍAS!!

    ResponderEliminar
  6. Por cierto a los que os ruborice pedir, sin compromiso, que en la medida de lo posible siempre habrá un buen arreglo. Txarls y alguno más ya lo saben.

    ResponderEliminar
  7. Gracias muchas gracias por compartir

    ResponderEliminar
  8. Gracias a ti Rolo por tu visita y agradecimiento. Me imagino que tienes la manera de encontrarlo, si no envíame un correo y te lo mando en privado.

    ResponderEliminar
  9. Re-edición a la venta! Con 4 canciones extra: http://www.psychedelic-music.com/new.html
    Y videos en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=PToDzc581Yk
    http://www.youtube.com/watch?v=3fGVb-0bcw8

    ResponderEliminar