04.BILL
FAY_Life is People (Dead Oceans)
Empecemos hablando de los omnipresentes
Wilco para agradecer a éstos el hacer que un público variopinto
abrace géneros tan ancestrales como el Folk , la Psicodelia y el
Rock de Raíz logrando que los temerarios se animen a deshacer el
camino andado y busquen en el pasado a artistas tan vigentes como los
propios Wilco. Una costumbre la mar de sana ésta , que yo mismo he
venido haciendo desde que tenía 12 años y empecé a interesarme por
la música: Ya sea recurriendo a los primeros discos de nuestras
bandas recién descubiertas , o escudriñando las influencias que los
hicieron así de personales.
Así fue como llegué hasta Bill Fay ,
un hombre mayor (69 años) que hace música , y del que no se sabía
nada; desde que en los 70 publicara dos discos perdidos en el tiempo
, como los de muchos artistas que injustamente fueron ignorados en
aquellos años: “Time of the last persecution/1970” y “Tomorrow
, tomorrow and tomorrow/78” , éste último no vio la luz hasta que
en 2005 lo rescatara Durtro Jnana Records. En todo este tiempo Bill
Fay desapareció por completo , volviendo a ser una de tantas
personas anónimas que se dedican a sus quehaceres diarios , hasta
que hace unos años Jeff Tweedy se propusiera rescatarlo del olvido.
No fue hasta que olisqueando en los
créditos del intimista DVD de Wilco “I am Trying to break your
heart” descubriera una versión del “Be not so fearful” , y
cuando visitando el blog de tsi-na-pah
volviera a topar con este Británico. Hablemos pues de este
maravilloso disco al que he tenido acceso hace dos escasos meses.
LIFE IS PEOPLE se grabó con una única
condición de su autor: Que todos los beneficios de su venta fueran
directos a médicos sin fronteras , renunciando así a cualquier
lucrativo beneficio. Y no es tan solo este detalle y la historia que
precede a Bill Fay el que hace de este disco algo tan especial; su
verdadero mérito se halla impreso en sus canciones , y en ese
perfume redentor que emana todo el disco. Aunque su esperanzador
inicio nos rememore de inmediato a un Bob Dylan amable y bondadoso
con “There is a Valley” , el disco no es exactamente esa cara
bondadosa del señor de Minnesota que en muchos casos es la que mejor
digiere el público en general. Vuelve a brotar en el corte cuatro
como una de las más agradables escuchas de este año: Con los coros
de Jeff Tweedy y el piano rugoso de Bill trotando sobre los violines
y el hammond de madera , en “The World” dando incluso la
sensación vaporosa de un cuarto en el que unas finas cortinas son
mecidas por la brisa... “The Healing Day” también contribuye a
esa atmósfera inicial. Pero el disco en líneas generales tiene otro
aire más crepuscular , que huye elegantemente de la fórmula
práctica de evocar a Tom Petty o a Bob Dylan en su época más
golosa de “Infidels” , y Santas Pascuas.
Momentos como cuando suenan más
adelante “City of Dreams” donde de repente crees ver el espíritu
de Syd Barrett , o el serio semblante de Mark Lanegan con la forma de
relatar de “Empires” , o “Thak your Lord”; por lo menos en
su manera de decorar unos textos religiosos que colocan las creencias
en un ámbito espiritual pero a la vez más secular; para
entendernos más cercano , accesible , y sosegado. El broche de este
disco lo ponen sin duda , un guiño personal en tono de
agradecimiento con una versión desnuda de “Jesus etc.” de Wilco
, y la ascendente “Cosmic Concerto (Life is People)”. Que nos
muestran a un Bill Fay reflexivo de expresión comedida , que parece
clavar las agujas justo ahí donde se precisa curación y placer; un
gran vino que ha permanecido reposando en una oscura y húmeda bodega
, aunque esto suene a símil muy tópico. Pero la verdad es que es un
disco para degustarlo con la calma que precisan este tipo de cosas:
Los arreglos meticulosos , sin estridencias , el ritmo y la cadencia
bien elegida , y todo lo que transmite esa esencia que cuesta de
creer , halla estado tantos años silenciada en el anonimato de un
selecta reserva.
03.THE
KVB_Always Then (Clan Destine Records)
Hace ya una eternidad de tiempo , tanto
que cuesta situarse en el contexto de aquellos años. Existían una
clase de castas que delimitaban a la música y a sus defensores ,
tribus urbanas se llamaban; de ellas ya solo quedan los vestigios de
los que se apropiaron: modas , tendencias y gente chula. Pero en
aquellos años todo era muy distinto , la imaginación y algo
intangible que unía sin demasiados traumas a raros del lugar:
Góticos , Mods , Rockers , Psicobillys , Punks , Skins , Poppis , y
alguno que me dejo por el camino.
Ahora todo eso se ha perdido y es fácil
llevarse un chasco mayúsculo al intentar juzgar por la estética a
personas , que en la mayoría de los casos llevan una camiseta de
Ramones pensando que es una marca , cresteros que ni en sueños han
pisado un antro de punkarras , o gentes varias que abrazan las modas
sesenteras por el simple echo de imitar a sus ídolos sin ni tan
siquiera pararse a escuchar a Serge Gainsburg o Nancy Sinatra.
Igual soy yo el defectuoso o anticuado
, quizás. Y... ¿a que viene esto ahora? Bueno lo cierto es que
escribir sobre una banda como The KVB me lleva inevitablemente a
pensar , que todo aquel que le eche el arresto de escucharlos , lo
hará con la idea a veces confusa de que aquellos sonidos siniestros
de finales de los 80 jamás deberían salir de aquel baúl en el que
se los encerró a cal y canto: Joy Division , Bauhaus , Sisters of
Mercy en su first , last and always , Christian Death , Catherine
Wheel de aquel estupendo Ferment; y un sin fin de bandas suscritas a
un sonido denso y oscuro , que a menudo se han utilizado para
glorificar o etiquetar con desprecio según el antojo y la idea
bizarra que se quiere transmitir de los mismos: Hay quien
automáticamente asocia a según que grupos al estancamiento ,
revivalismo , o a culto al sectarismo de estilos. Me imagino que eso
siempre depende de las puertas que uno se quiera cerrar , o de la
idea equivocada de renovarse o morir sin pensar que la música es un
círculo vicioso lleno de herencias e influencias.

Klaus Von Barrel puede que sea de los
pocos creadores que acometen con arresto la idea de dar forma a un
sonido , sin pensar lo más mínimo si está siguiendo los cauces de
la actual demanda comercial. O incluso si ahora sigue teniendo
sentido vincular determinados sonidos a movimientos extintos , puesto
que los movimientos sectarios son ya de dominio público. Su segundo
disco o el primer gran trabajo que nos llega con más o menos
publicidad “THE ALWAYS THEN” , lo hace para recordarnos que las
guitarras y la electrónica , cuando se trata de experimentar y
crear situaciones que nos lleven a mundos perturbadores , tienen
bastantes más cosas en común de las que imaginamos.
The Always Then es un disco tan
hermético y sugerente como enfermiza pueda ser la imaginación del
que lo escucha. Vaga por paisajes devastadores , que nos alude
aquellos años de finales de los 70 , en los que las grandes urbes
se estremecían ante el avance implacable de la industrialización
salvaje. Que bien podrían ser los mismos que inspiraron a Ian
Curtis cuando ilustró con sus textos y su sonido la decadencia de
Manchester , en un momento en el que la crisis era tanto económica
como existencial. Entre sus pistas reverberan los ecos del
Psychocandy que lo convierte en un artefacto cavernario y en un ente
amenazador. Pero solo basta con adentrarse con valentía entre sus
dromes , secuenciadores simulando a Farfisas distorsionados ,
teremines y desgarros metálicos para descubrir que entre ellos
brotan destellos de una genialidad inaudita , en unos años en lo que
todo se suaviza hasta hacer desaparecer más mínimo atisbo de
riesgo.
“Here it comes” nos remite a los
Bunnymen en “Going Up” o al “Never Understand” de Jesus.
“Dreams” me provoca pesadillas tenebrosas en las que aparece
muerto Bela Lugosi , o la tormentosa “Leaning” que torna en
adictiva una penitencia no apta para espíritus sensibles. En el
fondo The KVB son tan mansos como Nancy Sinatra , aunque le den la
vuelta a su célebre “These boots are made for walkin”
convirtiendo en una pieza arrastrada , su inocencia teeneger. Un
disco que aunque pueda parecer temible y caustico , solo necesita
cariño en la escucha; un cariño con lingers de vinilo , látigo y
tacones de aguja , pero cariño al fin y al cabo.
02.CHUCK
PROPHET_Temple Beautiful (Yep Rock Records)
Parece flotar en el ambiente de este
año una sensación de carencia quien sabe si de un disco , un
artista revelación , o una consagración que consiguiera consensuar
a todos los atentos buscadores de himnos; algo ciertamente complicado
, dicho sea de paso. Estamos ante un cambio de ciclo o , ¿de una
vez por fin se escucha tanta música , como para perdernos ante tal
elenco de propuestas de distinto pelaje?
Yo por el contrario he pasado semanas
enteras desde que se oteara en el horizonte el fin de los fines:
Trajinando y recuperando una infinidad de discos , que en ciertas
ocasiones había perdido de vista con el paso de los meses. Al llegar
a la difícil decisión de elegir ese disco tan especial como para
situarlo allí arriba , dudé hasta el último instante; y
paradójicamente los dos eran discos que me engancharon durante los
primeros meses de este año. Por lo menos , mucho antes de que
llegara el Verano y nos nublara el pensamiento con el relax del
estío.
Ahora que ya se puede desvelar el
secreto si alguna vez lo hubo; puedo descubrir estos discos , de los
que estoy seguro la mayoría se llevará las manos a la cabeza: Son
tan distintos e irreconciliables , como personales e identitarios lo
son para mi. A pesar de que en ciertos aspectos la música parezca
tan distinta e inconexa , elegir y triar entre mis gustos tan
radicalmente distintos me hace reafirmarme ante la firme convicción
de que independientemente de nuestro gusto matriz , que siempre lo
hay. Está la proyección que queramos darle a nuestro pensamiento y
a nuestro placer; y que ese sea en realidad , un reflejo de nuestra
pluralidad y mestizaje a la hora de disfrutar de lo que sea.
Chuck Prophet debería ser por derecho
el líder de la lista si a la hora de elegir hubiera hecho más caso
a mi corazón que a los detalles insignificantes de la música. Y
aunque eso parezca una contradicción en cuanto a lo que predico ,
seguro que entenderéis los argumentos por los que me he decantado
por The Twilight Singers.
A nuestro amigo Chuck le debo el mejor
directo que he presenciado este año: Un concierto casi íntimo y
desierto , si comparamos la afluencia de público respecto a lo que
se deja sobre el escenario este veterano de San Francisco. Si
decidiéramos calibrar esta injusticia que tan a menudo sucede en la
música underground (prefiero usar esa palabra antes que “indie”
·alternativa”...etc.) , seguramente podríamos asegurar que jamás
a sido la popularidad la que ha premiado la calidad. Pero a Chuck
Prophet eso parece importarle bien poco , de echo si quisiera uno
trasladar la música al argot laboral: Chuck Prophet sería el
operario autónomo , a lo que The Killers son los ejecutivos
agresivos con hambre de promocionarse en la empresa.

Puede que el secreto para que Chuck
Prophet halla logrado dejarse oír en alguna emisora este último año
, y algunos como yo lo hallan descubierto tarde , sea su vuelta a
aquel sonido directo de su banda embrionaria GREEN ON RED , y una
luminosidad animosa que hace de su último disco un manjar de buen
Rock y Pop. Temple Beautiful es un disco que deja a un lado aquellos
arreglos y producciones que pulían tanto su sonido (The Hurting
Bussines/2000) como para desvanecer aquel espíritu de Art-Punk de
mediados de los 80 , y además consigue algo realmente meritorio;
que es , que no se pierdan entre sus melodías directas y
revitalizantes todo su bagaje de buena música: Folk , Rock de raíz
, Americana... en realidad un género tan indeterminado como querer
explicar el secreto y la esencia de artistas como: Lou Reed , Flaming
Groovies , Tom Petty , Elliot Murphy , The Clash... o aquella chispa
que hace del Rock , un producto genuino de donde sale casi toda la
música de nuestros días , si no toda.
Temple Biutiful además transmite con
cada una de sus notas y acordes firmados en sus canciones un mensaje
claro y espiritual de una ciudad como San Francisco , cuna de los
movimientos artísticos y culturales más libres de EEUU. Que hacen
que al escucharlo uno se acabe olvidando de preguntarse que es lo que
está sonando en realidad , efecto sin duda de la naturalidad y
corazón con la que están firmadas las canciones de su último
disco.
En realidad , no es que su discurso
halla variado con respecto a discos como ¡Let Freedon Ring! , No
other Love , o Age of Miracles. Pero lo cierto es que el arranque de
este trabajo tras tres años de silencio “Play That song again” ,
“Castro Helloween” son tan verdaderamente irresistibles que no
pude evitar recordar a otro de mis discos de cabecera , aquel
“Shakespeare Alabama”de Diesel Park West; quien sabe si por la
forma de cantar de John Butler , en aquel hermoso disco de debut.
Durante el paseo al que nos invita Chuck por su madre ciudad
empujados por la inercia de estas dos canciones , van apareciendo
diabluras que uno sin quererlo parecen trasladarlo a los clubs de los
70 donde hervía la ciudad: En “Temple Beautiful” la Telecaster
más primitiva escupe uno de los riffs más infecciosos (salidas ,
noche , amores...) hasta acabar ante la bahía mientras amanece la
ciudad entre brumas , “Museun of the broken hearts” nos transmite
ese fundido de las ciudades mientras se enciende el sol y las
criaturas nocturnas se recogen. “Willie Mays is up at Bat” como
un suspiro de satisfacción , alcanza la medianía de un albun que
se defiende tan solo con un mensaje de tuteo , no existen las
artimañas para disfrazar su invitación porque es tan simple y
radiante como una copa entre amigos , o una sonrisa inocente y
maliciosa como la que nos brindó Chuck sobre el escenario. En el
disco también se puede ver , con sus pantalones negros de pitillo ,
su pañuelo al cuello y sus zapatos de ante mientras clama al cielo
“Don't Tell me you don't want my love , don't tell me you don't
need my love”.
01. THE
TWILIGHT SAD_No one can ever Know (Fat Cat Records)
He aquí mi colchón sonoro de este año
, consciente como soy que en la mayoría de los casos no se quiera
ver más allá de Joy Division , Bob Dylan cuando se habla de Folk ,
My Bloody Valentine si se trata de Shoegaze , y otros tantos pilares
de la música que parecen hacernos juzgar la música como un agravio
comparativo , como si el árbol genealógico musical se apoyara solo
sobre cuatro grandes pilares corintios. Me imagino que a mí , al
contrario de otras personas , siempre me ha costado horrores escuchar
música pensando en el parecido de una banda o artista con otra. Y
considerar las influencias o la inspiración como una lógica
creativa inevitable en la pescadilla que se muerde la cola que es la
música.
En todo lo que se delimita bajo la
sombra de Post Punk de principios de los 80 siempre está presente
Joy Division , curioso cuando creo personalmente que fueron una banda
inimitable , y su mayor logro fue ilustrar una época social con una
atmósfera , más que con un estilo. Así es como prefiero disfrutar
la música , pensando en lo que me transmiten o evocan por algo que
se escapa a los tecnicismos: Y más por las sensaciones , los
contextos , situaciones , o incluso por el estado de ánimo variable
que hace que un disco se convierta en un catalizador.
The Twilight Sad han sido desde que
sacaran aquel “Fourteen Autumns & Fifteen Winters” de 2007 ,
una banda Escocesa que siempre se ha apoyado en la emotiva voz de su
líder James Grahan , en su particular forma de masticar su Escocés
de herencia Gaélica , y las ampulosas guitarras; para crear
atmósferas no solo oscuras , si no también de creciente progresión.
Aquel disco ya dio claras muestras de buscar espacios y territorios
sugerentes como lo hicieran Mogwai; sin embargo Twilight Sad siempre
me han parecido más exploradores de texturas , que una banda que
prefiera dormitar en un estilo perpetuo. Aquel primer disco en el que
exprimían su instrumentación básica para canalizar su sonido ,
que aunque eminentemente Lo-fi crecía como una masa horneada ,
cálida y fermentada por la levadura; marcó otra forma de crear
ambientes oscuros , en una época en la que florecieron una infinidad
de bandas que rendían pleitesía a: The Sound , The Chameleons ,
Easterhouse etc. Sin embargo aunque Twilight Sad hallan ido
profundizando en un sonido cada vez más oscuro , tenso e intrigante
, los he abrazado más como una banda experimental que oscura; como
una forma de no limitar su sonido o desvirtuarlos.
Por eso cuando pude escuchar éste , su
tercer trabajo y el más esquivo de todos ellos. Vi en él una
apuesta de riesgo , de nueva experimentación , y de revelarse contra
un encasillamiento. Es cierto que es difícil escucharlos sin pensar
en otra serie de bandas , o en una propia que remarca su personalidad
como un sonido de culto. Pero sin embargo de todos sus discos y por
mucho que me gusten estos , este es el que me parece infinitamente
mejor. No porque contenga canciones deslumbrantes y asequibles al
oyente , si no porque transite alma y personalidad usando una fórmula
arcaica y primitiva , en detrimento de la épica de manual; y eso es
lo que le da algo que jamás he encontrado en sus otros discos ,
incluso en ninguna banda en las que busco esas sensaciones
angustiosas.

“Sick” esgrime esa virtud , con un
tono de despecho y romanticismo inigualable: Una guitarra , una base
mecánica , y unos sintetizadores analógicos de fabricación Rusa
son las pocas herramientas que necesitan , para que en realidad sean
las melodías las protagonistas antes que la instrumentación o los
arreglos. Twilight Sad siempre han necesitado muy poco para
transmitir paisajes de congoja , y este es su disco más memorable en
ese aspecto; no se si las sabias manos de Andrew Weatherall (The
Sabres of Paradise , Two Lone Swordsmen) bajo los mandos de la cabina
, o su camino sombrío en el que el éxito no les ha sido demasiado
favorable; son los culpables de que este disco me haya seducido ,
por eso que yo llamo simpleza eficiente.
Puede parecer que mi disco preferido de
este año sea poco revelador si entendemos por las melodías
crepusculares algo repetitivo y machacón. Si en cambio sois de los
que pensáis que no hay géneros extintos , si no grandes o menores
discos , quizás solo así sucumbáis al encanto de esta obra. Un
disco sin encantos mercantilistas si no emotivos , que necesita ser
escuchado con calma para adentrarse en él y descubrir la verdadera
belleza de canciones como: “Not Sleeping” o “Nil” donde su
ceremonial sonido levanta imágenes catedralicias o espacios abiertos
pero a la vez asfixiantes. Que nos encadena con una mecánica arcana
cuando sus canciones más recuerdan al lejano BROKEN FRAME o
CONSTRUCTION TIME AGAIN de DM: “Dead City” , “Kill in the
Morning” , o “Another Bed” , o a un sinónimo de aquella
corriente industrial y deshumanizada que plasmaba perfectamente el
desapego como un desengaño amoroso con respecto a nuestro destino.
No one can ever know es un disco rocoso
, yermo e inaccesible desde un punto de vista amable. Sus canciones
cautivan por aquello que otros discos de su estilo carecen y
precisamente es por lo que aun siendo un disco que sobre el papel se
puede parecer a otros; es totalmente distinto , puesto que los
argumentos que da para acceder a él se alejan totalmente cauces del
éxito. Aunque eso no parece ser un problema para ser una de las
bandas más creativas de esto que llaman Post ¿que?
SONGS 2012:
01- SHEARWATER - Star of the age
02- THE WELL WISHERS - Mother Nature
03- GEOGRAPHER - Brave us the wind
04- DINOSAUR JR - Watch the corners
05- TAME IMPALA - Elephant
06- BELASCO - Everyone
07- BEACH HOUSE - Mynth
08- PARQUET COURTS - Borrowed time
09- LIGHTFOILS - How it is
10- HALLELUJAH HILLS - Get me in a room
11- GET WELL SOON - A gallows
12- A WHISPER IN THE NOISE - Black shroud
13- ILIKETRAINS - Mnemosyne
14- TIGER WAVES - Quebec
15- BEAR IN HEAVEN - World of frekout
16- DJANGO DJANGO - Wor
17- LONG WEEKENDS - Don't reach out
18- SEAN BONES - Here now
19- DOMINIQUE A - Quelques Lumières
20- THE TWILIGHT SAD - SICK
21- THE ALLAH-LAS - Sandy
22- MEURSAULT - Dull Spark
23- NITE JEWEL - In the Dark
24- I AM DIVE - Icy
25- ALLO DARLIN' - Still Young
26- BLANCANOVA - Cine de Verano
27- JAKE BUGG - Trouble town
28- THE SOUNDTRACK OF OUR LIVES - You are the beginning
29- PLAINS - Innovator
30- WEDDING PRESENT - Mystery date